Senado
Avanzan las negociaciones del Gobierno para asegurar apoyos a la reforma laboral
8 de Enero de 2026
Con el Congreso aún en receso estival y el debate postergado para febrero, el Gobierno comenzó a mover piezas para reactivar uno de los temas más sensibles de su agenda: la reforma laboral. Mientras el tratamiento formal se prepara para el mes próximo, Patricia Bullrich y Diego Santilli impulsan una estrategia paralela que busca recomponer consensos con gobernadores y llegar al recinto con la mayor cantidad de acuerdos previamente sellados.
Diego Santilli inició esta semana una gira nacional que se extenderá durante enero y que incluye al menos diez provincias. El primer destino fue Chubut, donde mantuvo un encuentro con el gobernador Ignacio “Nacho” Torres. Además de recuperar el diálogo político con los mandatarios provinciales, la visita estuvo atravesada por los incendios forestales que afectan a la zona: ambos recorrieron áreas dañadas en Epuyén y El Hoyo y difundieron información vinculada a la emergencia.
El objetivo central es reunir los votos necesarios para aprobar la reforma laboral en la Cámara alta. En un principio, el oficialismo pretendía avanzar durante las sesiones extraordinarias que concluyeron el 30 de diciembre de 2025. Sin embargo, pocos días antes del cierre de ese período, Patricia Bullrich anunció que el debate se trasladaría al 10 de febrero, señal clara de que todavía no estaban garantizados los apoyos.
Aunque el dictamen ya está firmado, en el propio oficialismo reconocen que el texto sigue abierto a modificaciones. La jefa del bloque oficialista en el Senado, que además preside la Comisión de Trabajo mientras dure la discusión, admitió que se analizarán nuevas propuestas con la intención de acercar posiciones y ampliar la base de acompañamientos.
Desde mediados de enero se prevé una ronda de reuniones para revisar el articulado y buscar consensos que faciliten su aprobación. Patricia Bullrich necesita al menos 37 votos para lograr quórum y habilitar la sesión, lo que obliga a profundizar vínculos con gobernadores aliados y bloques dialoguistas. La meta es llegar al 10 de febrero con los acuerdos prácticamente cerrados.
La estrategia ya tuvo antecedentes. En noviembre, Diego Santilli realizó recorridas provinciales para sumar respaldos al Presupuesto, que finalmente fue aprobado con el acompañamiento de mandatarios provinciales.
En el Senado, La Libertad Avanza cuenta con 20 bancas propias, a las que se sumarían tres del PRO. El oficialismo buscará el respaldo de radicales y bloques provinciales, mientras que el peronismo ya expresó su rechazo. Incluso, algunos senadores justicialistas participaron de la marcha convocada por la CGT el 18 de diciembre “contra la impúdica reforma laboral impulsada por el Gobierno”.
Tras la aprobación del Presupuesto 2026 en la Cámara alta, se profundizaron además las tensiones internas del peronismo. Se evidenciaron diferencias entre el bloque Justicialista y los senadores de Convicción Federal, espacio que hasta hace poco compartían. En esa votación, tres de los cinco integrantes de Convicción Federal —Guillermo Andrada, Sandra Mendoza y Carolina Moisés— acompañaron al oficialismo, alineados con gobernadores de buen vínculo con la Casa Rosada. Luego, Carolina Moisés protagonizó fuertes cruces con Anabel Fernández Sagasti.
Así, mientras el oficialismo buscará afianzar negociaciones con quienes ya dieron señales de apoyo, el bloque Justicialista intentará evitar nuevas fracturas y sostener una postura común frente a un debate que promete reavivar la tensión política cuando el Congreso retome la actividad en febrero.
