Chascomús
Horas difíciles
Tras el robo sufrido, la Escuelita de Fútbol Luis Rivero solicita colaboración para reparar los daños
8 de Abril de 2026
Como informamos oportunamente, la Escuelita de Fútbol Luis Rivero registró un robo en sus instalaciones que afectó el funcionamiento de la institución y el material de trabajo de más de cien niños.
El hecho fue recordado por el presidente de la entidad, Osvaldo Larraula, en declaraciones a FM Por Siempre, donde detalló el impacto que este suceso tiene sobre el proyecto deportivo y social que sostienen de manera voluntaria.
Los autores del hecho arrancaron una ventana completa con sus rejas y provocaron roturas en el interior del inmueble. Entre los elementos sustraídos había dos garrafas, un ventilador, un alargue, pelotas y diversos materiales que se utilizan diariamente en las prácticas de las distintas categorías, que incluyen niños desde el año 2014 hasta el 2022.
A pesar de los daños materiales, la comisión directiva y un grupo de padres realizaron reparaciones provisorias para no suspender las jornadas deportivas.
No obstante, la reposición definitiva de la abertura dañada demanda una inversión de entre 100 mil y 150 mil pesos, cifra que la institución no dispone actualmente debido a los costos operativos fijos, como el pago de árbitros y el mantenimiento del predio.
Larraula explicó que la escuelita busca que el dinero no sea un impedimento para que los chicos jueguen, por lo que los ingresos dependen principalmente de una cuota social mínima y de la recaudación de la cantina. Ante la pérdida de las garrafas y el material deportivo, la institución apeló a la solidaridad de la comunidad para recibir donaciones de pelotas, botines usados, pintura o materiales de construcción que permitan recuperar las condiciones de trabajo y seguridad.
El club remarcó la importancia de mantener el espacio abierto para brindar contención a los jóvenes del barrio y evitar que pasen tiempo en la calle. Quienes deseen realizar algún aporte pueden acercarse a las instalaciones de la escuelita o contactar a sus responsables a través de los canales habituales de comunicación.
