Decreto
El Gobierno otorga un bono a fuerzas federales en la antesala de una protesta inédita
1° de Abril de 2026
En la previa de una movilización sin precedentes protagonizada por efectivos de todas las fuerzas de seguridad federales, el Gobierno nacional oficializó el pago de un bono extraordinario de $40.000 por única vez, junto con sumas adicionales que pueden alcanzar los $300.000 según la jerarquía.
La medida fue establecida a través del Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) N° 216/2026, con el objetivo de recomponer ingresos y reducir el malestar interno en un contexto de creciente tensión dentro de las fuerzas.
La protesta, convocada para este jueves 2 de abril en el edificio Centinela de Retiro —sede de la Gendarmería—, reunirá a las cinco fuerzas federales en un reclamo conjunto por la situación salarial y el deterioro de la obra social de las Fuerzas Armadas, el Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas y de Seguridad (IOSFA).
Desde sectores internos señalaron que el conflicto se profundiza especialmente en los rangos más bajos, donde los incrementos salariales no lograron compensar la pérdida de poder adquisitivo, lo que generó tensiones y una sensación de desigualdad dentro de las estructuras.
Detalles del bono y las sumas adicionales
El bono base de $40.000 será no remunerativo y no bonificable, y se abonará con los haberes de abril de 2026. Esto implica que no se incorporará al salario básico ni tendrá impacto en aportes jubilatorios. La medida también alcanza a los alumnos en formación de la Gendarmería y la Prefectura Naval.
En cuanto a las sumas extraordinarias, los montos varían entre $100.000 y $300.000 según el cargo, siendo los niveles operativos —como agentes, cabos y sargentos— los que percibirán los valores más altos. En contrapartida, los rangos superiores de la Policía Federal, como comisarios generales y mayores, quedaron excluidos del beneficio.
El decreto establece que el gasto será cubierto con partidas ya asignadas al presupuesto del Ministerio de Seguridad, sin requerir fondos adicionales.
Tensiones internas y cuestionamientos a la conducción
En la previa de la protesta, en ámbitos oficiales interpretan la movilización como un indicador del nivel de conducción dentro del área de Seguridad. En ese marco, surgieron cuestionamientos hacia Alejandra Monteoliva, cuya capacidad de gestión y vínculo con las fuerzas es puesta en duda por distintos sectores.
Además, críticas internas apuntan a decisiones recientes que habrían debilitado la relación con actores institucionales y sociales, en un contexto de creciente conflictividad.
Pedido de informes por la crisis del IOSFA
En paralelo, el diputado nacional Oscar Agost Carreño presentó un pedido de informes para que el ex ministro de Defensa, Luis Petri, brinde explicaciones sobre la situación del IOSFA, que brinda cobertura médica a más de 600.000 efectivos.
El legislador advirtió sobre una crisis profunda en la obra social, con deudas crecientes, demoras en los pagos a prestadores y un deterioro en la calidad de atención. También denunció posibles irregularidades en la gestión, como gastos injustificados, falta de transparencia y una estructura administrativa ineficiente.
La iniciativa cuenta con el acompañamiento de Ricardo López Murphy, Julio Cobos y Agustina Propato, quienes respaldaron el pedido de interpelación para esclarecer el manejo de los recursos y el funcionamiento del organismo.
Asimismo, el planteo incluye interrogantes sobre la situación de COVIARA, la desarrolladora inmobiliaria vinculada al Ministerio de Defensa, ante versiones sobre una eventual liquidación.
“La salud de quienes integran las fuerzas no puede quedar librada a la desidia o a posibles irregularidades”, sostuvo Oscar Agost Carreño, al tiempo que reclamó mayor transparencia en la administración de los fondos públicos.
