Miércoles 15 de Abril de 2026

Economía

Inflación en América Latina: fuerte disparidad entre países en marzo con Venezuela y Argentina a la cabeza

15 de Abril de 2026

El escenario económico regional durante marzo evidenció una marcada heterogeneidad en la evolución de los precios al consumidor, en un contexto internacional atravesado por la inestabilidad derivada del conflicto en Medio Oriente. De acuerdo con los datos relevados por los organismos estadísticos de cada país, mientras algunas economías registraron aceleraciones inflacionarias, otras lograron sostener niveles de estabilidad.

Un análisis comparativo sobre diez de las principales economías de América Latina permite observar diferencias significativas en el comportamiento del Índice de Precios al Consumidor (IPC).

En el primer lugar del ranking se ubicó Venezuela, que continúa mostrando la situación más crítica de la región. Según el Banco Central de ese país, la inflación mensual de marzo alcanzó el 13,10%, acumulando un 71,80% en el primer trimestre de 2026, con una dinámica sostenida de variaciones de dos dígitos mensuales.

En segundo puesto aparece Argentina, con una inflación del 3,4% en marzo, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). De esta manera, el país acumula un incremento del 9,40% en el primer trimestre, consolidándose entre las economías con mayor presión inflacionaria.

El tercer lugar corresponde a Perú, que registró una suba mensual del 2,38%, con un acumulado trimestral de 3,19%. Si bien se encuentra por debajo de Argentina, evidencia tensiones superiores a las de otros países con mayor estabilidad de precios.

El contexto global tuvo un impacto relevante en estos resultados. La persistencia del conflicto en Medio Oriente generó volatilidad en los mercados energéticos y un encarecimiento del petróleo, lo que derivó en presiones inflacionarias importadas. Sin embargo, el impacto no fue uniforme, ya que factores como la matriz energética y los esquemas de subsidios determinaron distintas intensidades en la transmisión a precios internos.

En el cuarto lugar se ubicó Chile, con una inflación mensual del 1% y un acumulado trimestral del 1,40%, reflejando un manejo relativamente equilibrado de sus variables macroeconómicas.

Brasil, la mayor economía de la región, se posicionó en el quinto puesto con un 0,88% mensual y un acumulado del 1,92% en lo que va del año, mostrando mayor resiliencia frente a las presiones externas.

Paraguay quedó en el sexto lugar con un 0,80% en marzo y un acumulado de 1,40%, mientras que Colombia se ubicó séptimo con una variación mensual del 0,78% y un acumulado trimestral de 3,07%, en una trayectoria de desaceleración.

En la parte baja del ranking aparecen países con variaciones inferiores al 0,5% mensual. Uruguay registró un 0,41% en marzo y un acumulado de 1,68%, Ecuador mostró un 0,12% mensual y un 0,70% en el trimestre, consolidando su estabilidad en un esquema dolarizado.

El último lugar corresponde a Bolivia, que presentó una deflación mensual del -0,34%. A pesar de ello, mantiene un acumulado positivo de 0,34% en el trimestre, siendo el nivel más bajo de la región.

En síntesis, la brecha inflacionaria en América Latina continúa siendo amplia. Mientras Venezuela y Argentina enfrentan desequilibrios que mantienen sus tasas por encima del 3% mensual, la mayoría de los países logró amortiguar el impacto de los shocks externos —como la suba del petróleo— y sostener incrementos de precios por debajo del 1%. En el caso argentino, el dato de marzo es interpretado oficialmente como parte de un proceso de desaceleración, aunque aún condicionado por factores tanto internos como internacionales.

 
 
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