Martes 26 de Mayo de 2026

Fuerte disputa sindical

La UOM moviliza en defensa de Abel Furlán tras el fallo judicial que ordenó intervenir el gremio

26 de Mayo de 2026

La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) quedó en el centro de una fuerte disputa judicial, política y sindical luego del fallo de la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo que anuló las elecciones del gremio, desplazó a Abel Furlán de la conducción nacional y ordenó la intervención de la organización por 180 días.

Frente a esa resolución, distintos sindicatos convocaron para este martes 26 de mayo a las 12 a un “abrazo” masivo a la sede central de la UOM, ubicada en Adolfo Alsina 485, en la Ciudad de Buenos Aires. La protesta reunirá a dirigentes, delegados, comisiones internas, trabajadores metalúrgicos y columnas de otros gremios.

La conducción desplazada adelantó que apelará el fallo judicial y buscará trasladar la defensa del sindicato “a cada fábrica y a cada seccional”. En la previa de la movilización, Abel Furlán sostuvo que “pueden intentar intervenir la conducción, pero no van a poder intervenir la voluntad de los trabajadores metalúrgicos”.

Para el dirigente, la resolución judicial apunta a “disciplinar al sindicato industrial más importante de la Argentina” en medio de una negociación salarial compleja y de un escenario económico marcado por el deterioro de la industria.

El acto frente a la sede de la UOM

La movilización tendrá su acto principal frente a la sede nacional del gremio metalúrgico, en el barrio porteño de Monserrat. La convocatoria busca exhibir fortaleza sindical luego de una resolución judicial que generó preocupación en distintos sectores del movimiento obrero.

Participarán delegaciones del Frente de Sindicatos Unidos (FreSU), espacio que agrupa a más de 140 organizaciones gremiales y que mantiene una posición crítica frente a la política laboral del Gobierno nacional. También confirmaron su presencia sectores de ATE, Aceiteros, Camioneros, las CTA, organizaciones de izquierda, cuerpos de delegados y agrupaciones clasistas.

Desde algunos sectores del FreSU ya anticiparon que, después de la movilización, podrían evaluarse nuevas medidas de fuerza. El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, fue uno de los dirigentes más duros al advertir que “si no vamos a una huelga general, se quedan con los sindicatos”.

El fallo que desató el conflicto

La resolución judicial fue dictada el viernes pasado por la Sala VIII de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo. El tribunal declaró la nulidad de las elecciones realizadas en la seccional Campana y extendió esa decisión a la elección nacional de autoridades celebrada el 18 de marzo.

El fallo dispuso el desplazamiento inmediato de Abel Furlán y de toda la conducción nacional, declaró la acefalía del sindicato y ordenó una intervención por 180 días. El abogado Alberto Biglieri fue designado como interventor para encabezar el proceso interno y convocar a nuevas elecciones.

La decisión fue firmada por los jueces Víctor Arturo Pesino y María Dora González, quienes consideraron que el proceso electoral en la seccional Campana no garantizó una elección “confiable, segura ni transparente”, tras las denuncias impulsadas por la Lista Naranja, sector opositor a la conducción oficialista.

El origen de la disputa

El conflicto se inició con las elecciones realizadas entre el 2 y el 4 de marzo en la seccional Zárate-Campana para renovar autoridades locales. Allí, el oficialismo encabezado por Furlán se impuso con amplia diferencia, aunque la oposición denunció irregularidades en el manejo de las urnas durante las tres jornadas de votación.

Uno de los principales cuestionamientos estuvo vinculado a la falta de escrutinios provisorios diarios. A partir de esa denuncia, la Justicia laboral dictó una medida cautelar que suspendió de manera provisoria el Congreso Nacional de la UOM, donde debían definirse las autoridades de todo el país.

La conducción metalúrgica rechazó aquella medida y denunció una operación contra el sindicato. Finalmente, el 18 de marzo la UOM realizó su Congreso Nacional y Abel Furlán fue reelecto como secretario general por un nuevo mandato de cuatro años, con el respaldo de 48 de las 53 seccionales.

La postura de la conducción desplazada

Desde la UOM aseguraron que apelarán la resolución judicial y que no aceptarán una intervención que consideran atravesada por intereses políticos y económicos. Para Furlán, el conflicto excede una disputa interna y está directamente relacionado con el poder de negociación salarial del gremio.

“La disputa es por el salario. Quieren una UOM débil para congelar salarios”, afirmó el dirigente, quien además vinculó el fallo con el contexto de tensión entre el sindicato y las cámaras empresarias del sector.

El secretario general también recordó antecedentes históricos de intervención sobre el gremio durante las dictaduras de 1955 y 1976 y sostuvo que cada proceso de ajuste, apertura económica y deterioro industrial buscó condicionar al sindicalismo industrial.

El respaldo sindical y la tensión con el Gobierno

La intervención de la UOM generó un rápido alineamiento de distintos sectores sindicales en apoyo a Furlán. Desde el FreSU denunciaron un “ataque directo” contra una organización que tuvo un rol activo en el rechazo a la reforma laboral y en la defensa de los derechos de los trabajadores.

ATE Nacional, la Federación Aceitera y otros gremios interpretaron el fallo como una señal de disciplinamiento hacia el conjunto del movimiento obrero. En ese marco, algunos dirigentes comenzaron a impulsar la posibilidad de avanzar hacia un plan de lucha más amplio.

La CGT, Camioneros y las dos CTA también expresaron respaldo a la conducción metalúrgica. La movilización frente a la sede de Alsina buscará mostrar una defensa de la autonomía sindical y, al mismo tiempo, enviar un mensaje político al gobierno de Javier Milei.

La protesta se desarrollará en medio de un clima de fuerte tensión entre el Gobierno y los sindicatos. Desde el inicio de la gestión libertaria, la Casa Rosada impulsó reformas laborales, reducción del gasto público y una confrontación abierta con sectores gremiales que cuestionan el rumbo económico.

Mientras la Justicia sostiene que la intervención responde a irregularidades detectadas en el proceso electoral de Campana, la conducción desplazada y sus aliados consideran que se trata de un intento por debilitar a un sindicato clave en plena discusión salarial y en un contexto de crisis industrial.

 

Después del abrazo a la sede central, los gremios del FreSU volverán a reunirse para definir los próximos pasos. Entre las alternativas que se analizan aparecen nuevas movilizaciones y posibles medidas de fuerza de alcance nacional.

Comentarios
Últimas noticias