Expectativas
La visita de León XIV a la Argentina expone las diferencias entre el Gobierno y la Iglesia
8 de Octubre de 2026
La visita del papa León XIV a la Argentina, prevista para noviembre, genera expectativas dentro del Gobierno, que espera que la presencia del máximo referente de la Iglesia Católica pueda convertirse en un factor de unidad y permita mostrar coordinación con distintos sectores durante los preparativos. Al mismo tiempo, la llegada del Sumo Pontífice representa un desafío para la administración libertaria debido a los cuestionamientos de la Iglesia hacia sus políticas y a los reclamos vinculados con la situación de los sectores más vulnerables.
El papa León XIV permanecerá en el país desde el domingo 8 hasta el miércoles 11 de noviembre. El Pontífice aceptó la invitación realizada por el presidente Javier Milei, quien busca ratificar el cambio de postura que adoptó luego de reunirse con el entonces papa Francisco, tras las duras críticas que había expresado contra el jefe de la Iglesia Católica.
En la previa de la visita, el Gobierno mantuvo distintos encuentros con la Conferencia Episcopal Argentina para coordinar aspectos relacionados con la seguridad, la logística y los traslados del Papa durante su estadía. Sin embargo, las reuniones tendrían un carácter principalmente institucional y no implicarían un acercamiento de posiciones, ya que la Iglesia mantiene sus cuestionamientos a las decisiones oficiales y reclama medidas de protección frente al impacto del ajuste.
Los reclamos de la Iglesia antes de la llegada del Papa
Uno de los referentes eclesiásticos que expresó críticas hacia la gestión de Javier Milei es el arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, quien en distintas intervenciones advirtió sobre el sufrimiento de amplios sectores de la población y cuestionó la falta de respuestas ante las necesidades de las personas en situación de vulnerabilidad.
En la misma línea, la Conferencia Episcopal Argentina manifestó su preocupación por las consecuencias de las políticas oficiales sobre los jubilados y otros sectores sociales. La institución alertó sobre el avance del narcotráfico, las dificultades económicas y la situación de personas mayores que deben elegir entre comprar medicamentos o garantizar su alimentación.
También señaló el cierre de comedores comunitarios y las dificultades que atraviesan numerosas familias para acceder a una comida diaria.
Discapacidad, uno de los temas centrales
La situación de las personas con discapacidad, sus familias y las instituciones que trabajan en su atención se convirtió en otro de los temas abordados durante las reuniones previas a la visita de León XIV.
Representantes del Gobierno y de la Conferencia Episcopal Argentina se reunieron en el Ministerio de Salud para analizar la problemática. Luego del encuentro, la coordinadora de la Mesa de Discapacidad, María Baya Casal, valoró la apertura del diálogo, aunque reclamó que se traduzca en medidas concretas.
En ese sentido, sostuvo que los gestos institucionales por sí solos no son suficientes y planteó la necesidad de incorporar a más referentes al debate.
Por su parte, la Comisión Episcopal de Pastoral Social expresó su preocupación por la situación de abandono que atraviesan las personas con discapacidad y sus familias. También advirtió que el acceso a servicios esenciales como la salud, la rehabilitación, la educación, el acompañamiento profesional y los apoyos necesarios para la vida cotidiana se volvió incierto y limitado.
El integrante del Foro Permanente de Discapacidad, Eduardo Maidana, también se refirió a la llegada del Papa y consideró que León XIV arribará a una Argentina atravesada por divisiones y por una situación social compleja, especialmente para los sectores más necesitados y vulnerables.
Maidana sostuvo que la visita no tendrá como objetivo solucionar los problemas del país, sino acercarse a quienes atraviesan mayores dificultades. Además, manifestó sus dudas respecto de que la llegada del Pontífice genere respuestas concretas por parte del Gobierno.
Preocupación por el endeudamiento de las familias
Otro de los temas que genera preocupación en la Iglesia es el nivel de endeudamiento de los hogares argentinos.
El titular de la Conferencia Episcopal, Marcelo Colombo, reclamó respuestas frente a la elevada morosidad que afecta a las familias y cuestionó cualquier postura que minimice la problemática.
Entre las posibles alternativas mencionó la necesidad de establecer criterios para la contracción de deudas y analizar qué proporción de los ingresos de una persona puede destinarse al pago de obligaciones financieras.
La preocupación se da en un contexto en el que la morosidad de las familias que tomaron créditos en el sistema bancario alcanzó en julio el 12,9%, un nuevo máximo.
Dentro de los distintos tipos de financiamiento, los créditos hipotecarios fueron los únicos que no registraron un aumento de la morosidad respecto de junio y se mantuvieron en el 1,6%. En cambio, la morosidad alcanzó el 16,7% en los préstamos personales, el 12,8% en las tarjetas de crédito y el 8,1% en los créditos con garantía prendaria.
Las advertencias por la situación laboral
La Iglesia también puso el foco en el impacto de las políticas oficiales sobre el empleo.
La Conferencia Episcopal Argentina advirtió sobre los despidos de trabajadores formales del Estado, la pérdida de oportunidades laborales en sectores vinculados a la construcción y las dificultades que atraviesan trabajadores de cooperativas que dejaron de funcionar.
Además, señaló que grandes empresas redujeron sus planteles, frenaron actividades debido a la recesión o decidieron abandonar el país.
La institución sostuvo que ninguna medida puede considerarse exitosa si implica que los trabajadores pierdan sus empleos o atraviesen situaciones de angustia e incertidumbre respecto de su futuro.
En este contexto, la Superintendencia de Riesgos de Trabajo informó que durante el primer semestre del año cerraron 8.734 empresas y que, desde el inicio de la gestión de Javier Milei, la cifra llegó a 31.342.
La situación también repercutió en el empleo registrado. En noviembre de 2023 había 9.857.173 trabajadores registrados, mientras que en junio el número se redujo a 9.423.047.
De acuerdo con los datos oficiales, durante ese período se perdieron 434.126 puestos de trabajo registrados, de los cuales 22.513 correspondieron a junio.
A su vez, el Observatorio de la Deuda Social Argentina indicó que apenas el 14,2% de los jóvenes de entre 18 y 25 años accede a un empleo pleno de derechos, mientras que cerca del 70% de la población juvenil se encuentra inactiva, desempleada o inserta en trabajos informales y precarios.
Los jóvenes y la preocupación por las drogas
La situación de los jóvenes constituye otro de los puntos centrales para la Iglesia en la previa de la visita de León XIV.
Uno de los cuestionamientos está relacionado con la reducción de la edad de imputabilidad de 16 a 14 años, una iniciativa impulsada por el Gobierno. A través de Cáritas Nacional y de las comisiones de Pastoral Carcelaria y Pastoral Social, la Iglesia sostuvo que esa medida no resuelve el problema y la vinculó con un posible oportunismo electoral.
La Comisión Episcopal Pastoral Social también manifestó su preocupación por el avance del narcotráfico y el consumo de drogas entre adolescentes y jóvenes.
La institución advirtió que el acceso a las drogas resulta cada vez más sencillo en distintos barrios y localidades y señaló al consumo como una de las principales causas de violencia.
Además, remarcó que muchos jóvenes crecen sin oportunidades de acceder a una educación adecuada, formación laboral o contención familiar y social.
En ese marco, la Iglesia planteó la necesidad de promover una cultura del cuidado y generar condiciones que permitan el desarrollo integral de cada persona.
La propuesta apunta a construir un verdadero proyecto de vida para los adolescentes y jóvenes, con oportunidades que les permitan proyectar un futuro con esperanza y alternativas frente a problemáticas como las drogas, las armas, la violencia y la migración forzada.
