Encuestas 2026
Los bajos salarios, la malaria económica y Adorni hunden el apoyo a Milei
12 de Abril de 2026
El combo de crisis económica y escándalos de corrupción provocó en abril una nueva caída en los apoyos al Gobierno. Los datos surgen de la nueva encuesta de la consultora Proyección, que El Destape publica en exclusiva.
Los bajos salarios se instalaron como la principal preocupación de los argentinos ante la realidad de unas paritarias que le corren de atrás a los precios, algo que ocurre prácticamente desde que Javier Milei llegó a la Casa Rosada. Un 73,7% sostiene que la situación económica personal y familiar empeoró en los últimos meses, diez puntos más que en diciembre pasado.
El combo económico se potencia con los escándalos de corrupción que tienen a maltraer al Gobierno, en especial el que involucra al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, que un 58,9% evalúa como un hecho grave que afecta la credibilidad del Ejecutivo. No obstante, Milei y La Libertad Avanza se mantienen como una opción competitiva para 2027, aunque con una base de apoyos cada vez más frágil.
Los datos surgen del último sondeo de la consultora Proyección, realizado entre el 2 y el 9 de abril, que El Destape publica en exclusiva. "El Gobierno está en el peor registro de nuestras mediciones. Los bajos salarios ganan terreno entre las preocupaciones, pero la inseguridad, la corrupción y la inflación también se mantienen con altos porcentajes, lo que termina de conformar una agenda de problemas muy compleja para Milei", analizó Santiago Giorgetta, director asociado de Proyección.
Con el 50,4%, los bajos salarios personales/familiares superaron por un margen considerable al resto de las preocupaciones, en una medición en la que se podían marcar hasta tres temas. En un segundo escalón, bastante parejo, se ubicaron la inseguridad/el delito (35,8%), la corrupción política (35%) y la inflación/los precios (33%).
La percepción sobre la situación económica personal y familiar cayó tres puntos respecto de la última medición: un 73,7% dijo que empeoró o sigue igual de mal, mientras que apenas un 26,3% sostuvo que está igual de bien o mejoró. Con todo, y es algo que se repite a lo largo del sondeo, todavía hay un porcentaje considerable de los consultados que mantiene expectativas de mejora con la administración libertaria. Un 40,7% cree que su situación estará mejor o al menos no empeorará en los próximos seis meses, mientras que un 59,3% sostiene una mirada pesimista y considera que empeorará o seguirá mal.
En base a estas respuestas, Proyección elabora mensualmente un Índice de Perspectivas Económicas (IPE), combinando indicadores de la situación económica pasada y futura. Desde diciembre, el IPE mantiene una tendencia descendente y pasó de 2,28 a los actuales 2,06. Según la segmentación elaborada por la consultora, el índice pasó del nivel de "estabilidad" al de "estancamiento" y se acerca peligrosamente al de "pesimismo", el piso de la medición. "Si esta caída se mantiene, sería casi imposible para el Gobierno revertir la situación en las elecciones del año que viene", indicó Giorgetta.
Entre los segmentos con valores más altos del IPE aparecen, en primer lugar, los votantes de La Libertad Avanza, seguidos por los trabajadores independientes y los evangélicos practicantes, un sector religioso que se distingue por su apoyo a las ultraderechas en distintas partes del mundo. Un caso notorio es el del bolsonarismo en Brasil. En la otra punta, los segmentos con los valores más bajos del IPE fueron los votantes de Fuerza Patria, los trabajadores formales, quienes sólo cuentan con cobertura de salud pública y los adultos de entre 35 y 54 años.
Si bien se mantuvo en porcentajes similares en las dos últimas mediciones, no debe pasarse por alto el dato de que un 57,1% de los consultados admitió haber pedido dinero prestado para cubrir los gastos del hogar, uno de los principales problemas que enfrentan las economías familiares. Un 20,1% dijo haber recurrido a familiares o amigos; un 11,1% pagó en cuotas con tarjeta o abonó el mínimo y financió el saldo; un 10,9% se endeudó con el banco; un 9,1% con Mercado Pago; y un 6% con una entidad financiera.
De acuerdo con datos del Banco Central, procesados por la consultora 1816, las familias no logran pagar a tiempo el 30% de la deuda tomada con billeteras virtuales y más del 11% de los préstamos bancarios, una señal de alerta para el sistema financiero que tiende a agravarse.
Con todos estos datos, una mayoría del 57,9% de los encuestados considera que la Argentina atraviesa una crisis económica, mientras que otro 36,9% reconoce dificultades, sin llegar a la categoría de crisis.
Apenas un 5,2% define la coyuntura actual como normal o estable.También crece el porcentaje que le adjudica la responsabilidad de la situación a la actual administración (48,8%), por sobre la gestión pasada del Frente de Todos (38,5%). No obstante, en otro dato favorable para el Gobierno, todavía son más quienes consideran que el oficialismo tiene mayor capacidad para resolver la situación (44%) que la oposición (28,4%). El número aparece como una señal de alerta para el peronismo, que deberá elaborar un programa de gobierno que apunte a revertir la desconfianza que aún genera en un sector de la sociedad.
Todos los sondeos conocidos en la última semana mostraron una caída en la aprobación de la gestión nacional. Lo mismo ocurre con la medición de Proyección, aunque el Gobierno mantuvo en abril un nada desdeñable 40,5% de evaluaciones positivas contra un 52,7% de rechazo. Sin embargo, si se compara con la medición de febrero, que estaba casi en equilibrio (44,9% de aprobación y 47,6% de rechazo), la caída es clara. Algo similar se observa ante la pregunta sobre si el rumbo del país es correcto: las respuestas positivas pasaron del 41,9% al 38,1%.
Si bien la situación económica es el principal factor de apoyo o rechazo a una gestión, los hechos de corrupción también influyen en el humor social. El caso que involucra a Manuel Adorni posiblemente no sea el más grave en términos de dinero en juego entre los conocidos en los últimos tiempos, pero tuvo repercusión por las particularidades que fueron surgiendo y por las contradicciones entre su conducta y el discurso oficial que propone "la moral como política de Estado".
Un 58,9% de los consultados respondió que se trataba de un hecho grave que afectaba la credibilidad del oficialismo y sólo un 12,7% lo calificó como "una operación" contra el jefe de Gabinete, como se buscó instalar desde la Casa Rosada. En esa línea, un 31,2% dijo que el escándalo no modificará su voto a favor de La Libertad Avanza, pero un 11,8% admitió que le genera dudas y otro 8,5% que dejará de votarlos, un porcentaje significativo.
Pese al panorama político y económico complicado que describe el informe, el oficialismo se mantiene al frente en intención de voto. La Libertad Avanza obtuvo el 34% de apoyo contra el 32,8% de Fuerza Patria. El PRO, relanzado por Mauricio Macri días atrás, mostró una mejoría y quedó en 8,7%, por encima de Provincias Unidas (4,5%) y el FIT (4,3%). En tanto, un alto 15,6% sigue diciendo que votará en blanco o impugnará su voto.
En los últimos días se conocieron encuestas que mostraron por primera vez al peronismo en primer lugar. No es el caso de Proyección, pero estos porcentajes implican una fuerte reducción respecto de los más de 8 puntos de diferencia que le había sacado el oficialismo el mes pasado. "En términos de espacios políticos, ya estamos en situación de empate técnico", marcó Giorgetta.
En un escenario de primera vuelta, Javier Milei supera al gobernador bonaerense Axel Kicillof por 39,2% a 32,6%. Es decir, obtiene una buena ventaja, pero no logra retener íntegro el voto de La Libertad Avanza y el PRO, mientras que Kicillof sí sostiene el apoyo del electorado de Fuerza Patria. En un escenario de balotaje hipotético, Milei se impone por 44,9% contra 40,7% de Kicillof, con un 5,1% de indecisos. "Es importante que ya esté descartada una definición en primera vuelta. En el balotaje, el escenario queda abierto", analizó el director de Proyección.
Con una tendencia a la baja pronunciada del oficialismo y una recuperación lenta de la oposición, el escenario abre interrogantes sobre cómo puede evolucionar el humor social. Según el trabajo, el 52% consideró la honestidad y la transparencia como el principal atributo que debe tener un presidente, seguido por la capacidad para resolver problemas (47,9%).
En ambos rubros, Milei muestra una tendencia a la baja, incluso entre los votantes de La Libertad Avanza. En cuanto a otros atributos mejor valorados -como la empatía con los más vulnerables, la cercanía con la gente y la apertura al diálogo-, no se destaca y la gente percibe a Kicillof como más capacitado. "El apoyo a Milei se volvió muy endeble, perdió mucho en la consideración incluso de quienes lo votaron. Hasta sus simpatizantes dicen que tiene que echar a Adorni. Todo lo que está pasando hace que su liderazgo se vaya desinflando", concluyó Giorgetta.
Fuente: El Destape
