Desde las 0 de este jueves comenzó a regir el paro general convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) en rechazo a la reforma laboral que el Gobierno lleva hoy al debate en la Cámara de Diputados. La medida ya se hace sentir en las calles, donde la imagen predominante es la de un feriado extendido: persianas bajas, escaso tránsito y andenes casi vacíos.
Una de las manifestaciones más numerosas se registró en la intersección de Acoyte y Rivadavia, en el barrio porteño de Caballito. Además, en la previa de la jornada de protesta se realizaron cacerolazos en distintos barrios de la Ciudad de Buenos Aires contra el proyecto oficial.
En las principales avenidas y accesos a la Capital Federal el flujo vehicular es considerablemente menor al habitual para un día laborable. Las estaciones ferroviarias permanecen cerradas y numerosos comercios no abrieron sus puertas en diferentes zonas de la ciudad. También se ve afectada la actividad en bancos y oficinas públicas.
A este escenario se suma la interrupción del servicio de recolección de residuos. Durante la madrugada no hubo levantamiento de basura y ya se observa acumulación de bolsas en esquinas y contenedores desbordados en varios barrios porteños, reflejando el impacto concreto de la huelga en la vida cotidiana.
La central sindical dispuso un cese total de actividades por 24 horas, con el objetivo de que la medida tenga alcance nacional. Si bien no está prevista una movilización masiva al Congreso, distintos gremios se plegaron a la convocatoria y paralizaron servicios esenciales. En tanto, el Gobierno anticipó que descontará el día a los empleados estatales que no se presenten a trabajar.
Transporte con funcionamiento dispar
El panorama del transporte público es heterogéneo. No circulan trenes ni subtes y se registran cancelaciones y demoras en vuelos. En cuanto a los colectivos, la prestación es limitada: algunas unidades operan en determinados corredores, aunque con menor frecuencia y demanda que en una jornada habitual.
Líneas de DOTA que mantienen servicio
El grupo empresario DOTA informó que mantiene activas 65 líneas en el Área Metropolitana de Buenos Aires, con un esquema similar al de un día hábil, aunque con menor cantidad de pasajeros.
Entre las líneas que continúan operando figuran: 7, 8, 9, 20, 21, 24, 25, 28, 31, 32, 44, 50, 51, 56, 57, 60 (con servicio reducido), 74, 75, 76, 78, 79, 84, 87, 91, 99, 100, 101, 106, 107, 108, 111, 115 y 117.
También circulan las líneas 127, 128, 130, 134, 135, 146, 150, 158, 161, 164, 168, 177, 188, 263, 271, 283, 299, 370, 373, 384, 385, 388, 403, 405, 410, 429, 435, 503, 514, 520, 523 y 570, cubriendo recorridos urbanos e interurbanos durante la jornada.
