Salto
Carta abierta
Salto quiere que el padre Iván se quede
14 de Septiembre de 2026
A la comunidad de Salto
Al Obispado de San Nicolás:
Quienes compartimos diariamente la vida de nuestra ciudad sabemos que la tarea de un sacerdote trasciende muchas veces las celebraciones religiosas y se proyecta sobre toda la comunidad, especialmente cuando está caracterizada por la cercanía, la escucha y el acompañamiento de quienes más lo necesitan.
Durante su permanencia en Salto, el padre Iván ha logrado construir un vínculo profundo y genuino con nuestros vecinos. Su presencia en la iglesia San Pablo, su trabajo conjunto con el padre Mingo y su permanente disposición para acompañar a las familias han sido muy valiosos para nuestra comunidad.
Su labor no quedó limitada al ámbito estrictamente pastoral. El padre Iván supo acercarse a las personas, compartir sus preocupaciones y generar espacios de encuentro e integración. Las cenas de los viernes constituyen una clara expresión de ese trabajo: encuentros sencillos, abiertos y profundamente sociales, que permitieron reunir a vecinos, fortalecer vínculos y brindar contención a muchas personas.
Esa tarea cotidiana, silenciosa y comprometida permitió construir algo muy importante y difícil de alcanzar: confianza. El padre Iván se integró plenamente a la vida de Salto, conoce a su gente y ha sabido ganarse su respeto y su afecto.
También ha representado un acompañamiento fundamental para el padre Mingo y ha contribuido a sostener una labor pastoral conjunta cuya continuidad resulta especialmente valiosa para la iglesia San Pablo y para toda la comunidad.
Ante la información de que se habría resuelto que el padre Iván deje nuestra ciudad, desde el Departamento Ejecutivo Municipal mantuvimos una comunicación con el señor obispo, monseñor Hugo Santiago, oportunidad en la que le transmitimos directamente nuestra preocupación y le solicitamos que se contemplara la continuidad del sacerdote en nuestra comunidad.
Habiendo efectuado ya esa petición de manera directa y respetuosa, consideramos necesario reiterarla ahora públicamente, no sólo desde nuestra responsabilidad institucional, sino también interpretando el sentimiento de numerosos vecinos que reconocen y valoran la tarea desarrollada por el padre Iván en Salto.
Por ello, y respetando plenamente las atribuciones propias de las autoridades eclesiásticas, solicitamos al Obispado de San Nicolás que reconsidere la decisión adoptada y permita que el padre Iván continúe desarrollando su misión en nuestra ciudad.
No formulamos este pedido desde la confrontación ni desde el desconocimiento de la autoridad del Obispado. Lo hacemos desde el reconocimiento de una realidad concreta: el padre Iván ha desarrollado en Salto una tarea pastoral y social que ha dado buenos frutos y cuya interrupción produciría una pérdida muy sentida para numerosos vecinos.
Las instituciones también se fortalecen cuando escuchan la voz de las comunidades. Confiamos, por tanto, en que el afecto expresado por los vecinos de Salto, la labor realizada y los vínculos construidos durante este tiempo puedan ser considerados antes de concretar una determinación que afectará a toda nuestra comunidad.
Esta carta no pretende interferir en cuestiones internas de la Iglesia. Procura transmitir, de manera respetuosa pero firme, el sentimiento de una comunidad que no permanece indiferente ante la partida de alguien que supo acompañarla y formar parte de ella.
Hemos expresado nuestro pedido directamente y hoy lo reiteramos públicamente, con la esperanza de que todavía exista una oportunidad para el diálogo y la reconsideración.
Salto quiere que el padre Iván se quede.
Camilo Alessandro
Secretario General
Municipalidad de Salto
Ricardo José Alessandro
Intendente Municipal
Municipalidad de Salto
