Bahía Blanca
Andrés de Leo impulsa una ley para proteger los históricos caminos adoquinados
18 de Mayo de 2026
El diputado provincial Andrés de Leo, integrante de la Coalición Cívica, presentó un proyecto de ley para incorporar al patrimonio cultural bonaerense los históricos caminos adoquinados de avenida Pringles y del corredor conformado por avenida Arias, Bulevar Estrada y Guillermo Torres, en Bahía Blanca.
La iniciativa destaca el valor histórico, paisajístico y urbano de estas arterias, consideradas “una reserva” de gran potencial por tratarse de espacios centenarios y arbolados que forman parte de la identidad de la ciudad.
En la presentación se advierte que la falta de protección patrimonial provocó que muchos sectores originales fueran reemplazados por asfalto, sin contemplar su relevancia histórica. Además, el proyecto remarca que, con las nuevas concepciones urbanísticas, estos espacios recuperaron protagonismo como lugares destinados al paseo, la recreación y la realización de ferias y eventos sociales.
La avenida Pringles recibió originalmente ese nombre por ser el antiguo camino hacia la localidad bonaerense de Coronel Pringles y, además, el tradicional acceso al cementerio local. En tanto, el corredor conformado por Arias, Estrada y Guillermo Torres fue clave para conectar el centro de Bahía Blanca con el puerto de Ingeniero White.
El valor histórico de los adoquines
El proyecto también plantea la necesidad de avanzar en medidas que permitan garantizar la circulación vehicular sin perder el valor patrimonial de estas calles.
“Los adoquines son conocidos por su durabilidad y capacidad para soportar tránsito pesado. Sin embargo, requieren mantenimiento adecuado para preservar su integridad y seguridad”, señala el texto legislativo, que además describe a las avenidas como “verdaderos bosques lineales”.
La iniciativa resalta que Bahía Blanca logró conservar gran parte de estas calles con una estética considerada “única y atractiva”, valorada tanto por residentes como por visitantes.
El histórico camino al cementerio
El adoquinado de avenida Pringles comenzó en 1911 y fue una de las obras más reclamadas por los vecinos debido al pésimo estado del antiguo camino al cementerio.
Uno de los episodios que impulsó la concreción de la obra fue el multitudinario funeral del exintendente Ángel Brunel, fallecido en mayo de 1909. Durante el cortejo fúnebre, numerosos carruajes quedaron atascados en pozos y tramos arenosos, mientras que el féretro estuvo incluso a punto de caer al suelo debido al mal estado del recorrido.
En aquella época, las críticas hacia el camino eran constantes. En 1910, la revista Caras y Caretas dedicó una dura publicación tanto al cementerio como al acceso, cuestionando las condiciones del trayecto.
Finalmente, el entonces intendente Valentín Vergara decidió avanzar con el adoquinado utilizando piedra proveniente de Tandil. Tras el éxito del primer tramo, se licitaron las siguientes etapas y se incorporó forestación para darle el aspecto de avenida.
El camino estratégico hacia Ingeniero White
Otro de los corredores incluidos en el proyecto es el histórico camino al puerto de Ingeniero White, fundamental para el transporte de mercaderías a comienzos del siglo XX.
La obra generó intensos debates en su momento, ya que distintos sectores impulsaban recorridos alternativos en función de intereses inmobiliarios. La solución llegó a través de Arturo Coleman, máxima autoridad del Ferrocarril del Sud en Bahía Blanca, quien propuso atravesar terrenos ferroviarios y colaborar con parte del financiamiento.
El proyecto fue aceptado por Valentín Vergara y ejecutado en 1912 por la empresa Reid, que colocó cerca de 3 millones de adoquines traídos desde Tandil.
El camino fue bautizado con el nombre del entonces gobernador bonaerense José Inocencio Arias, quien había impulsado la creación de una nueva provincia con Bahía Blanca como capital.
Actualmente, gran parte del histórico trazado conserva todavía el adoquinado original, aunque algunos sectores presentan deterioro y otros fueron reemplazados con asfalto.
