Resolución
El Gobierno adjudicó la Hidrovía Paraná-Paraguay por 25 años a Jan De Nul y Servimagnus
19 de Junio de 2026
El Gobierno nacional confirmó la adjudicación de la concesión de la Hidrovía Paraná-Paraguay por los próximos 25 años a la unión empresarial conformada por Jan De Nul N.V. y Servimagnus S.A., poniendo fin a uno de los procesos licitatorios más relevantes de la actual gestión.
La decisión quedó oficializada mediante la Resolución 36/2026 de la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (Anpyn), publicada este viernes en el Boletín Oficial. Según se informó, la propuesta presentada por ambas compañías fue considerada la más conveniente y obtuvo el primer lugar en el orden de mérito elaborado por la comisión evaluadora.
La adjudicación cierra un proceso iniciado en diciembre de 2025, cuando se lanzó una licitación nacional e internacional para seleccionar a la empresa responsable de modernizar, ampliar, operar y mantener la principal vía navegable del país, fundamental para el comercio exterior argentino.
La Hidrovía Paraná-Paraguay tiene una importancia estratégica para la economía nacional, ya que por ella circula cerca del 80% de las exportaciones argentinas y concentra la actividad de aproximadamente 60 terminales portuarias distribuidas a lo largo de su recorrido.
Desde el Ministerio de Economía destacaron que el nuevo esquema permitirá reducir en un 13,5% los costos logísticos para el transporte de cargas, un factor considerado clave para mejorar la competitividad de las exportaciones. Además, señalaron que el proceso concluyó sin impugnaciones por parte de las empresas participantes.
El contrato definitivo deberá firmarse dentro de los próximos 30 días. Una vez concretado, comenzará formalmente la nueva concesión, que contempla obras de profundización del canal, tareas permanentes de dragado y redragado, modernización de la señalización e incorporación de tecnología destinada a mejorar la seguridad de la navegación y fortalecer los controles contra el narcotráfico.
Las estimaciones oficiales indican que la concesionaria tendrá una facturación anual promedio cercana a los 628 millones de dólares. A lo largo de los 25 años de contrato, los ingresos acumulados podrían superar los 15.700 millones de dólares.
Los estudios de la Anpyn proyectan además un crecimiento sostenido del tránsito en la vía navegable. Se prevé que el transporte internacional aumente un 38,1% durante el período de concesión, mientras que el cabotaje crecería un 28,2%. En el tramo comprendido entre Santa Fe y el norte del país, el incremento estimado alcanza el 52,4%.
De acuerdo con el análisis oficial, la mayor parte de las inversiones se concentrará en los primeros siete años de la concesión. El recupero de esas inversiones se produciría entre los años ocho y quince, mientras que el período de mayor rentabilidad llegaría a partir del año dieciséis.
La concesión fue estructurada bajo un esquema de obra pública financiada mediante peaje y a riesgo empresario, sin aportes directos ni garantías del Estado nacional. El contrato también contempla la posibilidad de extender la concesión por hasta cinco años adicionales.
Con la adjudicación ya formalizada, el Gobierno busca iniciar una nueva etapa para la principal vía de salida de las exportaciones argentinas, considerada una infraestructura estratégica para la agroindustria, la industria y el comercio exterior del país.
