El Gobierno nacional calificó como “delincuentes organizados” a los manifestantes que respondieron con bombas molotov a la aplicación del Protocolo Antipiquetes durante las protestas realizadas frente al Congreso, en el marco del debate y la votación de la reforma laboral que el Senado trata este miércoles.
A través de sus redes sociales, el presidente Javier Milei cuestionó con dureza a los sectores que protagonizaron los disturbios. “A los catadores de modales y formas habría que recordarles que del otro lado tenemos esto… Campeones de plumas cobardes que frente al mal callan y al que da la pelea, si no usa sus formitas fracasadas, pegan”, escribió en la red social X.
En la misma línea, el ministro del Interior, Diego Santilli, afirmó: “Estos no son defensores de los trabajadores, son delincuentes organizados. Esto es lo que se termina en la Argentina: el apriete a los laburantes y el choreo de la industria del juicio”. En otra publicación, el funcionario advirtió que “por más bombas molotov que armen, la reforma laboral sale sí o sí. Se les acabó la joda”.
Por su parte, la jefa del bloque de La Libertad Avanza en el Senado, Patricia Bullrich, sostuvo que “el único idioma que conocen es la violencia y las caras tapadas, porque con los votos no les alcanza”. Además, desafió a la oposición a “debatir y ‘ganar’ en el Congreso”.
Incidentes, represión y detenidos frente al Congreso
La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó una movilización frente al Congreso junto a organizaciones sociales y políticas en rechazo a la reforma laboral. La protesta se desarrollaba de manera pacífica hasta que un grupo reducido de manifestantes encapuchados irrumpió y comenzó a arrojar piedras contra el vallado dispuesto por el operativo de seguridad.
Ante esta situación, las fuerzas policiales respondieron con balas de goma, gases lacrimógenos y el uso del camión hidrante para dispersar a los agresores. Como consecuencia de los enfrentamientos, se registraron varios detenidos y al menos cuatro efectivos policiales resultaron heridos.
Frente al vallado ubicado sobre la avenida Rivadavia, se desató un violento enfrentamiento entre los manifestantes encapuchados y la Policía Federal. Mientras la mayoría de los trabajadores y organizaciones se manifestaban sin banderas políticas y de forma voluntaria, el accionar de los grupos violentos derivó en una escalada de tensión.
Imágenes registradas por distintos medios mostraron a manifestantes con el rostro cubierto intentando atacar a la Policía con bombas molotov. Aunque fueron dispersados por el camión hidrante, algunos continuaron atrincherados frente al cordón policial, rompieron veredas y mantuvieron el clima de confrontación durante varios minutos.
