Economía
La carne volvió a subir en enero y suma presión sobre los precios de los alimentos
9 de Febrero de 2026
El precio de la carne vacuna registró nuevas subas durante enero y volvió a convertirse en un factor clave de presión sobre el costo de los alimentos en Argentina. El aumento se produce en un contexto de consumo interno deprimido, con niveles que continúan por debajo de los promedios históricos, y en paralelo a un escenario de mayor impulso exportador.
Según relevamientos del sector, los incrementos impactaron de lleno en los mostradores y reavivaron la preocupación por el efecto que estos movimientos pueden tener tanto en la inflación como en el poder de compra de los hogares.
Durante las últimas semanas, la carne vacuna acumuló subas de hasta el 10%, consolidando una escalada que se refleja directamente en los precios al consumidor. Comerciantes del rubro señalaron que el valor promedio del kilo de carne ya ronda los $14.000, aunque algunos cortes superan ampliamente ese nivel.
Este escenario se da mientras las consultoras analizan la evolución de los precios tras la salida de Marco Lavagna del INDEC y ajustan sus proyecciones de inflación para el primer tramo del año.
La suba de la carne no aparece aislada dentro del rubro alimenticio. En enero, el pollo registró incrementos cercanos al 25%, profundizando el encarecimiento de la canasta básica y sumando presión adicional sobre los índices de inflación alimentaria.
Desde la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) advirtieron que, pese a los ajustes de precios, el consumo por habitante continúa en niveles bajos y lejos de los registros históricos.
El dato refleja el deterioro del poder adquisitivo de las familias, en un contexto en el que la inflación sigue erosionando los ingresos reales y limita la capacidad de compra, incluso en alimentos tradicionales de la mesa argentina.
Más exportaciones a Estados Unidos y señales de alerta
En paralelo al escenario interno, el Gobierno nacional confirmó un avance clave en materia comercial con Estados Unidos. Tras un acuerdo bilateral, se amplió de manera excepcional el cupo de carne vacuna argentina que puede ingresar a ese mercado, que pasará de 20.000 a 100.000 toneladas anuales.
La ampliación implica un incremento de 80.000 toneladas adicionales y, según estimaciones oficiales, podría generar ingresos cercanos a los 800 millones de dólares para el complejo agroexportador. Para los productores, la medida abre una oportunidad para consolidar mercados externos y aprovechar la demanda internacional.
En el marco de definiciones económicas que involucran al equipo encabezado por Santiago Bausili y Luis Caputo, la decisión también encendió alertas dentro del sector productivo. Algunas entidades y especialistas advierten que una mayor salida de carne al exterior, combinada con precios internos en alza y consumo retraído, podría profundizar las tensiones en el mercado local.
Entre las principales preocupaciones aparece la posibilidad de que el acuerdo comercial habilite el ingreso de carne estadounidense sin aranceles, lo que generaría competencia directa para la producción local y podría presionar aún más sobre los precios internos.
En este contexto, la evolución del precio de la carne vuelve a quedar en el centro del debate económico, con impacto directo en la inflación, el consumo y la dinámica del mercado alimentario argentino.
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