Luto en el deporte
Murió Jorge “Roña” Castro a los 59 años: su trayectoria en el boxeo y su compromiso solidario
14 de Octubre de 2026
Jorge “Roña” Castro, excampeón mundial y una de las figuras más populares del boxeo argentino, murió a los 59 años tras sufrir una descompensación en el Bingo de Morón. Su vida estuvo marcada por grandes hazañas deportivas, pero también por una importante labor social destinada a acompañar a personas en situación de vulnerabilidad.
Jonathan Di Primio, amigo y compañero del exboxeador en un programa de streaming dedicado al boxeo, se encontraba junto a él en el momento del episodio. Según relató, Castro sufrió un fuerte dolor en el pecho y se descompensó alrededor de la medianoche.
Una carrera marcada por grandes hazañas
Nacido en Caleta Olivia, provincia de Santa Cruz, el 18 de agosto de 1967, Castro construyó una extensa trayectoria profesional y se convirtió en uno de los boxeadores más reconocidos del país gracias a su estilo aguerrido y su personalidad dentro y fuera del cuadrilátero.
Uno de los momentos más importantes de su carrera llegó en agosto de 1994, cuando conquistó el título mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) tras derrotar al estadounidense Reggie Johnson.
Meses después, protagonizó una de las remontadas más recordadas del boxeo argentino frente a John David Jackson, en México. En aquella pelea consiguió un nocaut que pasó a la historia con el nombre de “la mano de Dios” y consolidó su lugar entre las grandes figuras populares del deporte nacional.
Después de su etapa de mayor protagonismo deportivo, Castro continuó vinculado a la vida pública a través de la televisión y también tuvo un paso por la política.
De campeón mundial a referente de la ayuda social
Lejos del ring, Jorge “Roña” Castro desarrolló una faceta solidaria que cobró especial relevancia durante los últimos años. En la pandemia de coronavirus, transformó su gimnasio de Temperley en un espacio de asistencia para personas que atravesaban dificultades económicas.
La iniciativa creció con el tiempo y dio lugar a una red de comedores y merenderos en distintos puntos del conurbano bonaerense, destinada a acompañar a familias que no podían cubrir sus necesidades básicas.
En septiembre de este año, el propio Castro contó que coordinaba 14 comedores y nueve merenderos, a través de los cuales brindaba asistencia a miles de personas.
Su trabajo incluía conseguir alimentos, distribuir mercadería y organizar la atención cotidiana de quienes necesitaban ayuda. Buena parte de sus días estaba dedicada a sostener esa tarea y mantener el contacto directo con las necesidades de los barrios.
Así, además de su legado deportivo, Castro dejó una huella vinculada con la solidaridad y el compromiso social, una faceta de su vida que trascendió las grandes noches sobre el cuadrilátero.
