Economía
Crece la cantidad de deudores cuyos créditos son derivados a agencias de cobranza
21 de Septiembre de 2026
Un total de 882.173 deudores tenía en julio sus compromisos financieros transferidos a agencias de cobranza, de acuerdo con un informe del Instituto Argentina Grande (IAG) elaborado a partir de datos del Banco Central. El dato refleja el crecimiento de una modalidad que ganó participación durante el último año, en un contexto de mayores dificultades de los hogares para afrontar sus obligaciones.
Las empresas dedicadas a la cobranza adquieren de bancos y otras compañías créditos con dificultades de recuperación por una fracción de su valor y luego buscan cobrar esos compromisos a los deudores.
Según el IAG, un grupo integrado por 11 entidades, entre estudios de cobranza, fondos de inversión y fideicomisos, concentra el 15% de los deudores morosos y el 9,6% de las líneas de crédito irregulares.
Sin embargo, las carteras transferidas representan apenas el 3,6% del monto total de los créditos en mora. El mecanismo consiste en que las empresas especializadas intentan recuperar los préstamos adquiridos para obtener una diferencia entre el valor que pagaron por ellos y el dinero que finalmente logran cobrar.
El informe también advierte sobre determinadas prácticas utilizadas en los procesos de recuperación de deudas y señala que pueden registrarse situaciones de presión y hostigamiento, conductas que se encuentran alcanzadas por la normativa vigente.
Aumenta la morosidad de largo plazo
El crecimiento de las carteras derivadas a empresas de cobranza se da en paralelo con un deterioro de los indicadores de cumplimiento de las obligaciones financieras.
Durante el último año, la cantidad de personas que se encontraban sin atrasos en sus pagos se redujo en 887.010, mientras que también cayó el número de deudores que registraban demoras de hasta seis meses.
En contraste, aumentaron los casos de morosidad más prolongada. Los deudores con atrasos de entre seis meses y un año crecieron en 536.899 personas, mientras que quienes acumulan más de un año de incumplimiento aumentaron en 1.298.950.
En la comparación interanual, el grupo con más de un año de atraso se expandió un 60%, mientras que el segmento con entre seis meses y un año de mora registró un crecimiento del 63%.
El último informe del Banco Central también mostró un incremento de la irregularidad crediticia de los hogares. En julio, la morosidad del crédito destinado a las familias llegó al 12,9%, frente al 5,6% registrado un año antes.
Además, el IAG estimó que 3,4 millones de personas son consideradas “irrecuperables”, una categoría que comprende a quienes acumulan un año o más de atraso en sus compromisos. Dentro de ese grupo, la mitad registra una deuda total de $77.900 o menos.
