Medida
La CGT prepara una nueva movilización contra el Gobierno y pone el foco en el endeudamiento de las familias
11 de Agosto de 2026
La CGT volverá a movilizarse contra el Gobierno nacional y ya definió el próximo eje de su plan de lucha: el endeudamiento de las familias.
La central obrera analiza realizar una marcha el 19 o 20 de agosto frente al Ministerio de Economía, mientras su conducción retomará el debate sobre la posibilidad de convocar a un nuevo paro general contra el Gobierno de Javier Milei.
La movilización será la próxima etapa de una estrategia que, desde el 22 de julio, se concentró principalmente en protestas callejeras. La CGT acompañó los reclamos de los jubilados frente al Congreso, participó de una movilización contra el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y se sumó a la marcha de San Cayetano, que comenzó en Liniers y finalizó en Plaza de Mayo.
Ahora, la central sindical buscará colocar en el centro de la agenda las dificultades económicas que atraviesan los hogares endeudados y ampliar sus reclamos hacia sectores que exceden al ámbito estrictamente laboral.
El endeudamiento familiar, eje de la próxima marcha
La movilización frente al Ministerio de Economía tendrá como objetivo visibilizar la situación de aproximadamente 5,3 millones de personas con dificultades para afrontar sus deudas, muchas de las cuales fueron contraídas para cubrir gastos cotidianos.
Según un relevamiento de opinión pública mencionado por la central, más del 50% de las familias argentinas manifiesta atravesar dificultades vinculadas con sus ingresos y, dentro de ese grupo, más de la mitad asegura no llegar a fin de mes.
El informe también señala que el 71,9% de esos hogares debe recurrir a algún mecanismo de endeudamiento, tanto dentro del sistema financiero formal como a través de canales informales.
Con este escenario, la CGT busca incorporar la problemática de las deudas familiares a una agenda de protesta que hasta el momento estuvo marcada por reclamos laborales, previsionales y sociales.
La conducción analiza un nuevo paro general
Mientras organiza la próxima movilización, la mesa chica de la CGT volverá a discutir si existen condiciones para avanzar con un quinto paro general contra el Gobierno de Javier Milei.
Cuando la central lanzó su actual plan de lucha, el 7 de julio, consideró que no había garantías suficientes para asegurar un nivel elevado de adhesión a una huelga nacional. Por ese motivo, decidió priorizar las movilizaciones y dejó de lado el esquema de paros sectoriales y rotativos impulsado por algunos gremios del transporte.
Las primeras protestas tuvieron resultados diferentes.
En la movilización del 22 de julio frente al Congreso, convocada en respaldo a los reclamos de los jubilados, la participación sindical fue limitada y varios integrantes de la conducción de la CGT no estuvieron presentes.
Posteriormente, la central volvió a movilizarse frente al Congreso contra el capítulo del proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada que habilitaba la venta de tierras a extranjeros. Sin embargo, la participación de la CGT fue reducida luego de que el Gobierno decidiera retirar ese apartado del proyecto.
La marcha de San Cayetano tuvo una participación sindical mayor. Los principales dirigentes de la central buscaron fortalecer la presencia de los trabajadores en la movilización organizada por movimientos sociales desde Liniers hasta Plaza de Mayo.
Ese resultado será uno de los elementos que la mesa chica tendrá en cuenta al momento de definir los próximos pasos.
Persisten las dudas sobre una nueva huelga nacional
Dentro de la CGT todavía existen dudas respecto del nivel de adhesión que podría alcanzar un nuevo paro general.
La conducción sindical pretende avanzar con una medida de alcance nacional solamente si observa un mayor nivel de malestar social y condiciones que permitan garantizar una convocatoria amplia.
El cotitular de la CGT, Cristian Jerónimo, dirigente del gremio de empleados del vidrio, sostuvo que la central mantiene vigente su plan de lucha, aunque señaló que el diálogo continúa siendo una prioridad.
Jerónimo advirtió que convocar a un paro implica un costo para los trabajadores, ya que supone perder una jornada laboral y parte de sus ingresos. Por eso, sostuvo que la huelga debe utilizarse como herramienta de protesta cuando no existan otras alternativas para intentar revertir la situación.
La misma cautela se observa en los sindicatos docentes que integran la CGT. Durante agosto, los gremios desarrollarán distintas actividades vinculadas con los reclamos salariales, pero sin convocar a paros de actividades.
Entre las acciones previstas figuran clases públicas destinadas a explicar la situación del sistema educativo, “semaforazos”, volanteadas y una movilización frente a la Secretaría de Educación durante la última semana del mes.
Las próximas acciones de la CGT
La protesta por el endeudamiento de las familias será solamente una de las próximas actividades previstas por la central sindical.
Después de la movilización frente al Ministerio de Economía, la CGT proyecta participar de una concentración cuando se reúna el Consejo del Salario Mínimo, aunque todavía no existe una fecha definida para ese encuentro.
La central también prevé participar de la Semana Social de la Iglesia y realizar una movilización el 2 de septiembre, en el marco del Día de la Industria.
De cara a noviembre, el cronograma contempla acciones vinculadas con la visita del papa León XIV a la Argentina. La CGT prevé participar de la misa que se realizará en Luján y buscará mantener una audiencia privada con el pontífice.
Mientras avanza con este calendario de protestas, la conducción de la central continuará evaluando una cuestión de fondo: si las movilizaciones serán suficientes para sostener el plan de lucha o si finalmente avanzará hacia un nuevo paro general contra el Gobierno nacional.
