Economía
La industria bonaerense sigue por debajo de los niveles de 2023 y crece la preocupación por el empleo
29 de Octubre de 2026
El ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Pablo López, volvió a cuestionar el rumbo económico del gobierno de Javier Milei al difundir datos oficiales sobre la evolución de la industria manufacturera. Según los indicadores, la producción bonaerense se encuentra un 8,8% por debajo de los niveles de 2023, mientras que a nivel nacional la caída alcanza el 13,8%.
El funcionario advirtió que la recuperación industrial continúa pendiente y señaló las diferencias entre los sectores que muestran mejoras y aquellos más vinculados con el mercado interno.
“La industria sigue sin recuperarse desde la llegada de Milei”, sostuvo López en sus redes sociales. Además, remarcó que nueve de las once ramas industriales relevadas permanecen por debajo de los registros de 2023 y defendió la necesidad de impulsar un proyecto económico nacional que fortalezca la producción.
En ese sentido, destacó que la provincia de Buenos Aires concentra aproximadamente el 50% del Producto Bruto Interno industrial argentino, mientras que la industria representa alrededor del 20% del empleo registrado en el país.
La producción industrial bonaerense retrocede y el panorama nacional es más complejo
De acuerdo con el Indicador Sintético de la Industria Manufacturera bonaerense (ISIM-PBA), la producción provincial registró una caída interanual del 1% en julio de 2026. El índice pasó de 100 puntos en julio de 2023 a 91,1 en 2024, tuvo una recuperación parcial hasta 92,1 en 2025 y volvió a descender a 91,2 en el último registro disponible.
A nivel nacional, el Índice de Producción Industrial del INDEC mostró una contracción interanual del 3,2% en agosto de 2026 y acumuló una caída del 13,8% frente al mismo mes de 2023. El indicador pasó de 100 puntos en agosto de ese año a 93 en 2024, 89,1 en 2025 y 86,2 en 2026.
Aunque las mediciones corresponden a meses diferentes, ambas reflejan que la actividad industrial continúa por debajo de los niveles previos al cambio de gobierno.
Los indicadores de la Unión Industrial Argentina (UIA) también dan cuenta de las dificultades del sector. En septiembre, la producción manufacturera nacional cayó un 3,4% interanual y un 0,2% mensual, mientras que los primeros nueve meses de 2026 acumularon una disminución del 2,8%.
Textiles, automotores y materiales para la construcción, entre los sectores más afectados
El retroceso industrial presenta diferencias importantes entre las distintas actividades. En julio, los rubros de textiles y cuero encabezaron las caídas interanuales, con una baja del 15,1%. Le siguieron vehículos automotores, con un 10,7%; tabaco, con un 10,4%; y alimentos y bebidas, con un 6,7%.
Al comparar los registros de julio de 2026 con los del mismo mes de 2023, las pérdidas son todavía más pronunciadas. Textiles y cuero acumularon una contracción del 31%, mientras que los minerales no metálicos retrocedieron un 27,1%, caucho y plástico un 26% y vehículos automotores un 20,8%.
También registraron caídas papel y cartón, con un 18,9%; tabaco, con un 15,8%; alimentos y bebidas, con un 12,1%; metales comunes, con un 7,6%; y máquinas y equipos, con un 4,5%.
En ese período, solamente los productos químicos, con un crecimiento del 13,5%, y la refinación de petróleo, con una mejora del 3%, superaron los niveles de producción de 2023.
Sin embargo, algunas actividades mostraron avances en la comparación interanual de julio, como los minerales no metálicos, que crecieron un 9,6%; los productos químicos, un 7,8%; y los metales comunes, un 4,2%. Estas mejoras no alcanzaron para compensar las pérdidas acumuladas en buena parte del entramado industrial.
Los datos físicos de producción correspondientes al período enero-septiembre también muestran un escenario desigual. Mientras algunas actividades agroindustriales, como la molienda, el aceite y los pellets de soja y los derivados del girasol, registraron mejoras, la fabricación de automóviles, cemento y otros materiales para la construcción continuó por debajo de los niveles de 2023.
De Peugeot a Bunge: las dificultades también llegan a las fábricas
La situación del sector automotor tuvo una expresión reciente en Stellantis, que interrumpió la producción de su planta de El Palomar desde el lunes 26 de octubre, con una reanudación prevista para el 18 de enero de 2027.
En ese establecimiento se fabrican los modelos Peugeot 208 y 2008. La empresa vinculó la reorganización con la menor demanda interna y las dificultades para exportar. Como parte de la medida, dispuso adelantar vacaciones y aplicar suspensiones, sin anunciar despidos asociados a esa decisión.
La interrupción también genera preocupación entre los proveedores y autopartistas, cuya actividad depende del volumen de producción de las terminales automotrices. La reducción de turnos y los períodos sin actividad agregan incertidumbre a una cadena industrial que ya registra retrocesos.
Otro caso se conoció en Campana, donde la empresa agroindustrial Bunge decidió cerrar su planta de amoníaco y tiosulfato de amonio, una medida que afecta a 110 trabajadores.
La firma atribuyó la decisión a problemas de viabilidad comercial, limitaciones tecnológicas y condiciones de infraestructura. El cierre evidencia que incluso dentro de actividades vinculadas con la industria química, cuyo indicador general muestra crecimiento, existen establecimientos que atraviesan dificultades particulares.
La caída del consumo golpea a las pymes y el sector del calzado reclama medidas
La Confederación Económica de la Provincia de Buenos Aires (CEPBA) advirtió sobre el deterioro del mercado interno y sus consecuencias para las pequeñas y medianas empresas.
Su presidente, Guillermo Siro, señaló que la caída de las ventas obliga a las firmas a reducir turnos y mantener parte de su capacidad productiva sin utilizar. Este diagnóstico coincide con los datos de NielsenIQ, que registraron una contracción interanual del 5,8% en el consumo masivo durante agosto y septiembre.
Entre las actividades más comprometidas se encuentra la industria del calzado. Según un relevamiento de la Unión Industrial de la Provincia de Buenos Aires (UIPBA), la producción de calzado y sus partes cayó un 38,8% durante el primer semestre de 2026 respecto del mismo período de 2023.
En esa comparación, la industria textil retrocedió un 34% y el rubro de maquinaria y equipos, un 33,4%.
La preocupación llegó a la Cámara de Diputados bonaerense, donde avanzó en comisión un proyecto del legislador Facundo Tignanelli para declarar la emergencia económica, productiva y laboral del sector del calzado por un plazo de doce meses.
La iniciativa contempla exenciones impositivas, facilidades de pago y beneficios sujetos al mantenimiento de los puestos de trabajo. Aunque obtuvo dictamen, todavía debe continuar su tratamiento parlamentario y no fue aprobada como ley.
Las medidas de la Provincia y el debate por los impuestos industriales
Frente a este escenario, el gobierno de Axel Kicillof busca fortalecer las herramientas destinadas a sostener la actividad productiva.
Este jueves se oficializó un acuerdo entre la Subsecretaría de Industria bonaerense y la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA) para desarrollar el Registro de Proveedores contemplado en el Régimen Provincial de Inversiones Estratégicas (RPIE).
La iniciativa apunta a facilitar la participación de las pequeñas y medianas empresas bonaerenses en grandes proyectos de inversión. El convenio permitirá identificar a las firmas con capacidad para incorporarse al registro y ampliar sus oportunidades comerciales.
En paralelo, la UIPBA presentó una propuesta para reducir progresivamente el impuesto sobre los Ingresos Brutos aplicado a la industria. El planteo incluye exenciones para micro y pequeñas empresas y disminuciones escalonadas para firmas medianas y grandes, junto con mecanismos de compensación fiscal. La propuesta continúa en discusión.
Pablo López relacionó el deterioro manufacturero con las políticas económicas nacionales y sostuvo que el modelo actual avanza en una dirección contraria a la necesidad de potenciar la producción. Por su parte, Axel Kicillof también reclamó un esquema económico que fortalezca el mercado interno y los salarios.
Con nueve ramas industriales por debajo de los niveles de 2023, fábricas que reducen su actividad y sectores que reclaman medidas de emergencia, la recuperación de la producción y el empleo se mantiene en el centro del debate económico.
Si bien algunas actividades energéticas y agroindustriales muestran avances, los datos todavía no reflejan una mejora generalizada del entramado manufacturero bonaerense.
