CGT Regional
Maia Volcovinsky en Berisso: “El futuro del trabajo lo tenemos que discutir nosotros”
En el marco del encuentro “Magnifica Humanitas: la dignidad humana, el trabajo y la justicia social”, realizado en las instalaciones del CEVECIM de Berisso, la cosecretaria de Derechos Humanos de la CGT Nacional y secretaria adjunta de la Unión de Empleados Judiciales de la Nación (UEJN), Maia Volcovinsky, reflexionó sobre los desafíos que enfrenta el movimiento obrero ante el avance de la inteligencia artificial, la concentración de la riqueza y las transformaciones del mundo laboral.
29 de Octubre de 2026
La actividad, organizada por la CGT Regional La Plata, Berisso y Ensenada, contó con la participación del arzobispo de La Plata, Gustavo Carrara, y representantes sindicales, en una jornada destinada a analizar los principales conceptos de la encíclica Magnifica Humanitas, publicada por el papa León XIV.
La convocatoria reunió también a representantes del ámbito político, institucional y sindical de la región. Entre los presentes estuvieron los concejales del bloque PJ-Fuerza Patria Juan Ignacio Mincarelli, Carla Dominguez, Federico Ruiz, Paola Ovejero y Cristian Medina; el secretario de Gobierno municipal, Matías Slezack; la responsable del programa Berisso Recicla, Martina Drkos y el referente de La Campora Roberto Alonso.
Asimismo, participaron diversas autoridades y referentes de la CGT Regional, entre ellos Ignacio “Nacho” Bruno, secretario de Organización de la central obrera regional y uno de los principales impulsores del encuentro desarrollado en la sede del CEVECIM.
En diálogo con CiudadInfo, Volcovinsky destacó la importancia del documento papal y vinculó su contenido con el escenario político, económico y social que atraviesan la Argentina y el mundo, “Estamos preparando el corazón para recibir al Papa León. Creo que es una responsabilidad muy grande que tenemos las organizaciones de poder aprovechar el mensaje que nos trae esta encíclica”, expresó.
La dirigente sindical también recordó al papa Francisco y su deseo de visitar la Argentina. “No lo pudimos tener a Francisco cuando sabemos que era su anhelo más grande poder venir por acá”, señaló, al tiempo que manifestó su entusiasmo ante la perspectiva de la llegada de León XIV al país.
La concentración de la riqueza y los desafíos para la humanidad
Durante la entrevista, Volcovinsky advirtió sobre el poder económico que concentran las grandes corporaciones tecnológicas y las consecuencias que, a su entender, puede generar ese fenómeno sobre las sociedades, “La encíclica da en el centro, en el corazón de lo que estamos atravesando en estos momentos, no solo en la Argentina sino en el mundo”, sostuvo.
En ese sentido, planteó que actualmente “se consolida un poder mundial a manos de los tecnomagnates”, a quienes cuestionó por acumular niveles extraordinarios de riqueza y promover, según su interpretación, un modelo de desarrollo que beneficia a sectores cada vez más reducidos.
Frente a ese escenario, reivindicó los valores del humanismo cristiano y su vinculación histórica con el pensamiento peronista y el movimiento sindical, “Nosotros tenemos el deber de presentar la civilización del amor, el humanismo cristiano, ese que nutrió a nuestra doctrina peronista, y en los sindicatos hablamos mucho de eso porque todos los días lo practicamos”, afirmó.
Asimismo, consideró que la experiencia histórica de las organizaciones gremiales constituye una herramienta fundamental para enfrentar los desafíos actuales y defender una sociedad basada en la solidaridad y la justicia social.
Inteligencia artificial: ¿destrucción de empleos o transformación del trabajo?
Uno de los puntos centrales de sus declaraciones estuvo relacionado con el impacto de las nuevas tecnologías sobre el empleo y la necesidad de que los trabajadores participen activamente en las decisiones sobre su implementación, “La encíclica se pregunta de lleno qué es lo que queremos construir con todo este avance de la técnica. ¿O vamos a dejarlo en manos de unos pocos esa discusión?”, manifestó.
Volcovinsky planteó que el desarrollo de la inteligencia artificial, la robótica y la digitalización obliga a discutir qué modelo de sociedad se pretende construir y, especialmente, qué lugar ocupará el trabajo humano, “¿Queremos destruir la civilización del trabajo? ¿Queremos destruir los puestos de trabajo a manos de la inteligencia artificial, la robótica, la digitalización? ¿O queremos reconvertirlos?”, interrogó.
En esa línea, sostuvo que los avances tecnológicos podrían utilizarse para reducir las tareas pesadas y repetitivas, permitiendo que las personas desarrollen actividades en las que resulten fundamentales la creatividad, el pensamiento y la sensibilidad humana. Sin embargo, advirtió que ese proceso no será necesariamente beneficioso si queda exclusivamente en manos de los sectores que concentran el poder económico.
Para la dirigente, el principal desafío consiste en garantizar una transición laboral justa, que permita transformar los puestos de trabajo sin profundizar las desigualdades sociales ni dejar a los trabajadores fuera de los beneficios del progreso tecnológico.
El sindicalismo frente a una discusión que considera impostergable
En el tramo final de la entrevista, Volcovinsky insistió en que la discusión sobre el futuro del trabajo no puede quedar limitada a las empresas tecnológicas ni a los sectores económicos dominantes.
Según explicó, la encíclica de León XIV invita a pensar si los avances tecnológicos estarán orientados a mejorar las condiciones de vida de las personas o si terminarán consolidando un modelo que profundice las desigualdades, “Esa decisión nos la pone el Papa León en nuestras manos, pone de resalto esa discusión sobre qué es lo que queremos construir, si una civilización de espaldas a las personas donde se siguen profundizando las desigualdades o queremos construir justicia social en base al trabajo”, expresó.
Finalmente, remarcó la responsabilidad que tienen las organizaciones sindicales y la sociedad en su conjunto de intervenir en el debate sobre las transformaciones productivas y laborales “Esa discusión la vamos a tener que dar nosotros. Nadie la va a venir a dar por nosotros. La vamos a tener que llevar adelante nosotros”, concluyó.
De esta manera, el encuentro realizado en Berisso permitió vincular los planteos de la doctrina social de la Iglesia con uno de los debates centrales de la actualidad: cómo garantizar que el desarrollo tecnológico esté al servicio de las personas, el trabajo y la justicia social.
