ENTREVISTA EXCLUSIVA PARA CIUDADINFO
Waldo Wolff “En Argentina hoy el odio no empieza con violencia física, empieza con palabras”
Aunque su pasión durante su adolescencia fue el fútbol a donde jugó a nivel profesional en clubes como Ituzaingó, Waldo Wolff siempre fue un apasionado por la política y las causas humanas ante todo tratándose de discriminación. Fue vicepresidente de la DAIA, y su carrera política siempre se realizó en el partido de Mauricio Macri.
24 de Septiembre de 2026
Fue diputado nacional, y en 2017 fue designado Vicepresidente del ICJP (International Council Jewish Parliament), que lidera el Congreso Judío Mundial. Fue Secretario de Asuntos Públicos y Ministro de Seguridad de la Ciudad de Buenos Aires. Hoy es el presidente de la Comisión de Presupuesto de la Legislatura Porteña.
CI- Ha presentado en esta gestión 21 proyectos de su propia autoría, podría hablarnos de ellos o cual es para usted el más destacado o que más le preocupa que se concrete?
Sí, presenté 21 proyectos, más de la mitad ya fueron aprobados. Mis proyectos declarativos son mucho más que una mera declaración, son la forma en que la Ciudad dice qué valores defiende, a quién reconoce y qué no está dispuesta a olvidar. Este trabajo tiene ejes muy claros.
El primero es la memoria. Impulsé la conmemoración del 24 de abril, el Día de Acción por la Tolerancia y el Respeto entre los Pueblos, en recuerdo del genocidio armenio. También en homenaje a las víctimas de la masacre del 7 de octubre en Israel, recibiremos como Huésped de Honor a Iair Horn, porque su testimonio nos recuerda que detrás de cada cifra hay una vida. En esta línea también están varios proyectos culturales y de comunicación, como el documental 'El Exilio de los Músicos' o la obra 'Eye y Yo', que trabajan sobre la memoria del Holocausto. Porque la historia nos muestra una y otra vez lo mismo: personas asesinadas por su condición de armenios, por su condición de judíos, por su fe o por su origen. Recordarlas no es mirar al pasado. Es una advertencia para el presente.
El segundo eje tiene que ver con la lucha contra los discursos de odio. Allí están los libros que declaramos de interés. No son una elección al azar: son obras que dan herramientas concretas para enfrentar el odio, que preservan la memoria colectiva y que nos ayudan a pensar los desafíos de esta época, como el uso de la inteligencia artificial en las instituciones o enfrentar las nuevas problemáticas de los entornos digitales. Hoy el odio no empieza con violencia física, empieza con palabras. Y si no lo frenamos a tiempo, sabemos cómo termina.
También hay un lugar importante para el reconocimiento de organizaciones e instituciones de la sociedad civil que hacen un trabajo cotidiano que muchas veces no tiene la visibilidad que merece. Por ejemplo, presenté un proyecto para reconocer la labor de StandWithUs Argentina en la educación y la lucha contra el antisemitismo, y la trayectoria del Templo Jaim Weitzman como institución de la comunidad judía de nuestra Ciudad. Creo que la Legislatura también tiene esa función: reconocer y acompañar a las instituciones que construyen comunidad, preservan identidades y contribuyen todos los días a una convivencia más plural y respetuosa.
Por último, presenté reconocimientos que para mí tienen un significado especial. Buenos Aires fue elegida Capital Mundial del Deporte 2027 y creo que también tenemos que aprovechar esa oportunidad para reconocer a quienes representan y promueven los valores del deporte. Por eso impulsamos el reconocimiento a Lionel Messi, una figura que trasciende al fútbol y que representa a nuestro país en todo el mundo; a Faustino Oro, que con apenas 12 años ya se convirtió en una de las grandes figuras del ajedrez argentino; y también al evento de despedida de la delegación argentina que participó de las Macabeadas, organizado por FACCMA. Son expresiones muy distintas del deporte, pero todas hablan de talento, esfuerzo, identidad y comunidad.
CI- Con el escenario actual en la Legislatura, cómo describiría la convivencia entre los legisladores y el trabajo como grupo dentro de su Bloque?
Mi experiencia personal es muy buena. Los proyectos que presenté fueron acompañados como coautores por diputados de prácticamente todo el arco político: La Libertad Avanza, el radicalismo, el bloque Confianza y Desarrollo, incluso el peronismo. Para mí, dice mucho. Porque cuando desde otro espacio firman tu proyecto, no te están haciendo un favor: están diciendo 'esto también me importa'. Que muchos de los temas con los que trabajo como la conservación y transmisión de la memoria colectiva o la lucha contra el odio logren ese consenso demuestra que hay cosas que están por encima de las diferencias partidarias.
Pero no es solo mi caso. Creo que la Legislatura porteña está dando un ejemplo que no se ve tanto en otros ámbitos de la política. Obviamente hay debate, hay diferencias y está bien que las haya: para eso nos votaron. Pero cuando hay que ponerse de acuerdo en lo importante, se logra. Un ejemplo muy claro fue en junio, cuando aprobamos el crédito para la construcción de la Línea F de subte con 58 votos sobre 60. Estamos hablando de una obra que la Ciudad necesita hace años y que va a cambiarle la vida a miles de vecinos. Otro caso fue la extensión de los subsidios a los ex combatientes de Malvinas que trabajan en el Gobierno de la Ciudad, que salió con el voto de todo el cuerpo. Ahí no hubo oficialismo ni oposición: hubo una deuda con quienes dieron todo por el país.
CI-¿Qué temas le preocupan más de CABA que hasta pueda estar hablando con Jorge Macri?
Si tengo que elegir un concepto que atraviesa muchas de las cosas en las que estoy trabajando y que creo que tenemos que seguir profundizando en la Ciudad, es el orden. Y cuando hablo de orden no hablo solamente del espacio público. Hablo de orden en un sentido mucho más amplio.
Creo que esta gestión hizo cosas muy importantes para recuperar el orden en la Ciudad. Terminó con los piquetes y los acampes que durante años condicionaron la circulación de los vecinos, avanzó contra los manteros y la ocupación ilegal del espacio público y recuperó más de novecientas propiedades que estaban usurpadas. Son decisiones que tienen algo en común: en la Ciudad hay reglas y esas reglas tienen que valer para todos.
Pero para mí el orden también tiene otra dimensión, que es la convivencia. Buenos Aires es una ciudad enorme, diversa, plural, donde conviven personas que piensan distinto, tienen distintas historias, distintas religiones y distintas formas de vivir. Esa diversidad es uno de sus grandes valores, pero requiere reglas, respeto y una convivencia democrática sólida.
Es algo que estoy trabajando mucho desde la Legislatura. Hemos presentado y acompañado distintas iniciativas vinculadas con la cultura, la memoria, los derechos humanos, la lucha contra la discriminación y los discursos de odio, y con el reconocimiento de personas, instituciones, libros y obras que ayudan a construir una sociedad más plural y respetuosa. Para mí eso también es orden: poder convivir con el que piensa distinto, respetando la ley y ciertos valores democráticos básicos.
Y hay una tercera dimensión que hoy me toca especialmente por mi responsabilidad como presidente de la Comisión de Presupuesto: el orden de las cuentas públicas. Una Ciudad que administra bien sus recursos puede planificar, invertir y hacer obras. Las cuentas ordenadas no son un fin en sí mismo; son lo que permite después hacer una Línea F, mejorar infraestructura o sostener servicios públicos de calidad.
Así que si me preguntás qué me preocupa de la Ciudad, te diría que hay un hilo conductor: seguir construyendo una Ciudad ordenada. Ordenada en la calle, ordenada en sus cuentas y ordenada en el sentido de tener reglas claras que nos permitan convivir en libertad y con respeto.
CI-Cree que dentro de la Ciudad hay una distribución equitativa entre zonas / barrios?
Creo que la Ciudad arrastra desde hace muchos años diferencias entre sus distintas zonas, particularmente entre el norte y el sur. Y uno de los desafíos que tenemos es seguir trabajando para achicar esas diferencias.
CI- Y en la últimas gestiones que fueron todas del PRO que se hizo por esto?
Me parece que esta gestión tomó una decisión muy clara en ese sentido: poner el foco en el desarrollo del sur de la Ciudad.
Hay obras de infraestructura y salud en distintos barrios del sur, inversiones en vivienda en Villa Soldati, grandes obras hidráulicas en Lugano y Soldati y proyectos estratégicos de conectividad, como la transformación de la Dellepiane y la nueva Línea F, que comenzará en Barracas.
Pero integrar la Ciudad no pasa solamente por hacer obra pública. También hay que generar condiciones para que llegue la inversión privada, el comercio, la cultura y el entretenimiento. Este año abrió allí el primer gran complejo de cines de la zona. Y en eso también hubo una decisión de esta gestión de potenciar el sur. El Parque de la Ciudad volvió a tener un rol central como espacio recreativo y como sede de grandes eventos; se hicieron propuestas de verano, festivales y actividades para las familias, y hasta el TC2000 volvió a la Ciudad con un circuito en Villa Soldati. También abrió en Lugano el primer gran complejo de cines de la zona.
Eso también es igualdad entre los barrios. Que un vecino del sur no tenga que cruzar media Ciudad para acceder a una propuesta cultural, deportiva o recreativa de calidad.
Y esto también tiene que ver con algo que para mí es central desde la Comisión de Presupuesto: dónde ponemos los recursos. El presupuesto no es solamente una planilla de números; expresa prioridades. Y una de esas prioridades tiene que ser que el lugar de la Ciudad en el que naciste o elegiste vivir no determine la calidad de los servicios públicos, del espacio público o de las oportunidades a las que podés acceder.
Entonces, yo no diría que hoy todas las zonas de Buenos Aires tienen exactamente el mismo nivel de desarrollo, porque sabemos que hay diferencias que vienen de hace décadas. Lo importante es seguir avanzando hacia una Ciudad cada vez más integrada, como lo viene haciendo la gestión de Jorge Macri desde que asumió.
