Crisis
Conflicto en Granja Tres Arroyos: trabajadores acordaron una tregua y liberaron parcialmente el acceso
25 de Septiembre de 2026
En medio de un conflicto laboral atravesado por cuatro meses de atrasos salariales y decenas de despidos en Granja Tres Arroyos, los trabajadores que mantenían bloqueado el acceso a la planta acordaron una tregua temporal para permitir el ingreso de camiones con pollos.
La situación se agravó durante la protesta debido a que, de unos 10.000 pollos que permanecían desde hacía más de 24 horas dentro de los camiones, alrededor de 2.000 murieron por falta de alimento y agua.
Como parte del acuerdo para permitir el ingreso del primer transporte, se estableció una transferencia de $300.000 para los trabajadores despedidos. En tanto, un segundo camión permaneció retenido como garantía hasta que el pago se hiciera efectivo.
Los trabajadores que continúan en la planta piden evitar el cierre
Diego Figueroa, representante gremial de los trabajadores que continúan desempeñándose en la planta, explicó los motivos por los cuales decidieron flexibilizar el bloqueo y permitir el ingreso de los camiones.
Según detalló, el acuerdo contempla que un camión ingrese mientras otro permanece fuera de la planta como garantía hasta que se concrete la transferencia de dinero a los trabajadores despedidos.
Figueroa señaló que en la planta continúan trabajando más de 100 personas y que alrededor de 30 trabajadores quedaron sin empleo. En ese sentido, sostuvo que el objetivo es que los despedidos cobren lo que les corresponde y que se busque una solución para reincorporarlos.
También remarcó que los trabajadores buscan preservar la fuente laboral y evitar que la planta deje de funcionar.
Al referirse a las causas de la crisis, el representante gremial vinculó la situación con el contexto económico y la competencia internacional. En particular, mencionó el ingreso de pollos provenientes de Brasil y el cierre de otras fábricas del sector.
Los trabajadores despedidos denuncian falta de indemnizaciones
Por otra parte, los trabajadores que fueron desvinculados denunciaron que no recibieron las indemnizaciones correspondientes y cuestionaron el cumplimiento de la conciliación obligatoria. También señalaron la presencia de representantes sindicales durante la protesta y denunciaron situaciones de presión.
Ariel, un trabajador de 35 años que estuvo 15 años en la planta y tiene dos hijos, contó que el conflicto se inició luego de varios meses de incumplimientos salariales.
Según relató, durante cuatro meses los trabajadores atravesaron dificultades para cobrar sus sueldos y recibían pagos parciales de alrededor de $40.000, además de señalar que dejaron de recibir mercadería.
El trabajador aseguró que, tras los despidos, tampoco recibieron las indemnizaciones y afirmó que la conciliación obligatoria no fue respetada.
Además, denunció un supuesto enfrentamiento con representantes sindicales durante la protesta. Según su relato, uno de los dirigentes se presentó acompañado por unas 20 personas, situación que los trabajadores despedidos interpretaron como una forma de presión y que derivó en una intervención de otros empleados para defenderlos.
Finalmente, Ariel describió las dificultades que atraviesan los despedidos para conseguir nuevos empleos. Explicó que tanto él como su esposa no logran reinsertarse laboralmente y que deben sostenerse mediante trabajos ocasionales y ayuda familiar.
También advirtió que la situación resulta todavía más compleja para los trabajadores de mayor edad, especialmente quienes tienen alrededor de 50 años, debido a las dificultades para volver a ingresar al mercado laboral.En medio de un conflicto laboral atravesado por cuatro meses de atrasos salariales y decenas de despidos en Granja Tres Arroyos, los trabajadores que mantenían bloqueado el acceso a la planta acordaron una tregua temporal para permitir el ingreso de camiones con pollos.
La situación se agravó durante la protesta debido a que, de unos 10.000 pollos que permanecían desde hacía más de 24 horas dentro de los camiones, alrededor de 2.000 murieron por falta de alimento y agua.
Como parte del acuerdo para permitir el ingreso del primer transporte, se estableció una transferencia de $300.000 para los trabajadores despedidos. En tanto, un segundo camión permaneció retenido como garantía hasta que el pago se hiciera efectivo.
Los trabajadores que continúan en la planta piden evitar el cierre
Diego Figueroa, representante gremial de los trabajadores que continúan desempeñándose en la planta, explicó los motivos por los cuales decidieron flexibilizar el bloqueo y permitir el ingreso de los camiones.
Según detalló, el acuerdo contempla que un camión ingrese mientras otro permanece fuera de la planta como garantía hasta que se concrete la transferencia de dinero a los trabajadores despedidos.
Figueroa señaló que en la planta continúan trabajando más de 100 personas y que alrededor de 30 trabajadores quedaron sin empleo. En ese sentido, sostuvo que el objetivo es que los despedidos cobren lo que les corresponde y que se busque una solución para reincorporarlos.
También remarcó que los trabajadores buscan preservar la fuente laboral y evitar que la planta deje de funcionar.
Al referirse a las causas de la crisis, el representante gremial vinculó la situación con el contexto económico y la competencia internacional. En particular, mencionó el ingreso de pollos provenientes de Brasil y el cierre de otras fábricas del sector.
Los trabajadores despedidos denuncian falta de indemnizaciones
Por otra parte, los trabajadores que fueron desvinculados denunciaron que no recibieron las indemnizaciones correspondientes y cuestionaron el cumplimiento de la conciliación obligatoria. También señalaron la presencia de representantes sindicales durante la protesta y denunciaron situaciones de presión.
Ariel, un trabajador de 35 años que estuvo 15 años en la planta y tiene dos hijos, contó que el conflicto se inició luego de varios meses de incumplimientos salariales.
Según relató, durante cuatro meses los trabajadores atravesaron dificultades para cobrar sus sueldos y recibían pagos parciales de alrededor de $40.000, además de señalar que dejaron de recibir mercadería.
El trabajador aseguró que, tras los despidos, tampoco recibieron las indemnizaciones y afirmó que la conciliación obligatoria no fue respetada.
Además, denunció un supuesto enfrentamiento con representantes sindicales durante la protesta. Según su relato, uno de los dirigentes se presentó acompañado por unas 20 personas, situación que los trabajadores despedidos interpretaron como una forma de presión y que derivó en una intervención de otros empleados para defenderlos.
Finalmente, Ariel describió las dificultades que atraviesan los despedidos para conseguir nuevos empleos. Explicó que tanto él como su esposa no logran reinsertarse laboralmente y que deben sostenerse mediante trabajos ocasionales y ayuda familiar.
También advirtió que la situación resulta todavía más compleja para los trabajadores de mayor edad, especialmente quienes tienen alrededor de 50 años, debido a las dificultades para volver a ingresar al mercado laboral.
