Economía
El consumo masivo sigue en baja: cayó 1,6% en mayo y acumula un retroceso del 3% en 2026
24 de Junio de 2026
El consumo masivo volvió a mostrar números negativos en mayo, aunque con una caída más moderada que la registrada durante los primeros meses del año. Según el último relevamiento de Scentia, las ventas disminuyeron un 1,6% interanual en volumen y acumulan una baja del 3% en los primeros cinco meses de 2026.
A nivel mensual, el informe reflejó una leve mejora respecto de abril, con un crecimiento del 0,1%. Este resultado fue interpretado como una señal de estabilización en medio de un escenario marcado por la desaceleración de la inflación, aunque todavía sin una recuperación sostenida del poder adquisitivo de los hogares.
Los datos muestran que la demanda continúa débil en los principales canales de abastecimiento. Los supermercados de cadena fueron los más afectados, con una caída interanual del 4,2%. También registraron retrocesos los autoservicios independientes (-1,3%), los mayoristas (-1,6%) y los kioscos y almacenes (-0,8%).
En contrapartida, algunos sectores lograron resultados positivos. Las farmacias registraron un crecimiento del 2,3% interanual, mientras que el comercio electrónico volvió a destacarse con un incremento del 29,9%. Sin embargo, su participación dentro del consumo total aún resulta insuficiente para compensar la caída de los canales de mayor volumen.
Recuperación parcial y desigual
La mejora observada en algunos indicadores de precios todavía no logró trasladarse plenamente al consumo cotidiano. El relevamiento indica que las familias continúan administrando sus gastos con cautela y que las señales de recuperación se concentran en segmentos específicos.
Entre las categorías que mostraron crecimiento se encuentra la alimentación general, con una suba del 0,9% interanual. También avanzaron las bebidas con alcohol, que crecieron un 4,1%, y las bebidas sin alcohol, con un aumento del 3,3%.
Por el contrario, varios rubros continuaron en terreno negativo. Limpieza de ropa y hogar fue la categoría más afectada, con una caída del 8,2% interanual. Los productos perecederos retrocedieron un 6,5%, mientras que desayuno y merienda registró una baja del 5,4%, evidenciando el impacto que aún tiene la pérdida de poder de compra sobre los consumos básicos.
Asimismo, se observaron descensos en productos impulsivos (-1,5%) y en higiene y cosmética (-1%), lo que confirma que la desaceleración de la caída general todavía no se traduce en una recuperación amplia del mercado.
El poder adquisitivo continúa siendo determinante
Uno de los aspectos más relevantes del informe es que el nivel de consumo permanece lejos de los valores previos al fuerte ajuste de la demanda. De acuerdo con la serie histórica de Scentia, el volumen de ventas registrado en mayo se ubicó alrededor del 85% del nivel observado en enero de 2023.
Este dato refleja que, pese a una inflación más moderada, la recuperación de los ingresos aún no alcanza para impulsar una mejora sostenida en las compras de los hogares. La evolución de los salarios, el precio de los productos básicos y la prudencia de las familias continúan condicionando las decisiones de consumo.
La situación coincide además con otros indicadores que muestran debilidad en el gasto familiar. La falta de demanda sigue siendo una de las principales preocupaciones para supermercados y mayoristas, que continúan operando con volúmenes inferiores a los registrados en años anteriores.
De esta manera, el consumo masivo atraviesa una etapa de recuperación fragmentada. Mientras algunos canales vinculados a la digitalización y determinados rubros específicos logran mostrar crecimiento, gran parte del mercado continúa en terreno negativo.
El desafío para los próximos meses será determinar si la estabilización observada en mayo logra consolidarse en una recuperación sostenida o si el consumo vuelve a profundizar su tendencia descendente. Por ahora, las compras de los hogares continúan bajo presión y aún no consiguen recuperar el terreno perdido.
