Día clave
Ley de Glaciares y acuerdo Mercosur-UE: el Gobierno llega al Senado con números ajustados y negociaciones abiertas
26 de Febrero de 2026
El Gobierno nacional enfrenta un escenario extremadamente ajustado en el Senado para avanzar con la modificación de la Ley de Glaciares y la ratificación del acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea.
A menos de 24 horas del debate, el oficialismo reconoce en reserva que los números están “uno arriba, uno abajo” y que no hay margen para errores ni para ausencias si pretende alcanzar el quórum y la mayoría necesaria para darle media sanción al proyecto que flexibiliza la protección de las zonas periglaciares.
Un Senado con números al límite
El bloque de La Libertad Avanza cuenta con 21 senadores propios. Para iniciar la sesión necesita 37 legisladores presentes y luego reunir la misma cifra para aprobar la iniciativa.
Aunque públicamente el oficialismo transmite confianza, en privado admite que las negociaciones continúan hasta último momento. En los bloques aliados no todos los votos están garantizados y las fracturas internas complican el panorama.
En la Unión Cívica Radical, por ejemplo, solo una parte del bloque estaría dispuesta a acompañar el proyecto. Otros senadores mantienen reparos vinculados al impacto ambiental y productivo de la reforma. Esa indefinición fue uno de los factores que demoró el tratamiento en el recinto.
Provincias mineras, la clave de la votación
La estrategia del Ejecutivo apunta a consolidar respaldos en provincias con fuerte actividad minera, interesadas en flexibilizar restricciones que hoy limitan inversiones en áreas cercanas a glaciares y zonas periglaciares.
En ese esquema aparecen apoyos de bloques provinciales y también de senadores peronistas de distritos con perfil minero. En las últimas horas trascendió que dos exgobernadores del kirchnerismo podrían sumarse al lote de votos afirmativos, lo que dejaría al oficialismo al borde de la mayoría, aunque todavía sin margen para deserciones.
“Es uno arriba, uno abajo”, graficó un senador opositor que ya adelantó su rechazo, reflejando la paridad que domina la previa.
El vínculo con el RIGI y el acuerdo Mercosur-UE
La reforma es considerada estratégica dentro del esquema de inversiones que impulsa la administración de Javier Milei, en especial en el marco del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aprobado este año como parte del paquete de reformas estructurales.
En paralelo, el Ejecutivo busca avanzar con la ratificación del acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea, que ya cuenta con media sanción en la Cámara de Diputados. La intención oficial es acelerar su aprobación antes de que Uruguay formalice avances propios en el entendimiento comercial.
Ambos temas confluyen en una misma sesión atravesada por tensión política, presión sectorial y negociaciones contrarreloj.
Negociaciones abiertas y final incierto
Al cierre de las reuniones de bloque, el posicionamiento definitivo de varios senadores seguía sin definirse. Las diferencias internas, incluso dentro de espacios aliados, evidencian que la votación permanece abierta.
El oficialismo necesita garantizar primero el quórum y luego sostener cada voto afirmativo. Con 36 apoyos proyectados en el mejor escenario, la búsqueda de un respaldo adicional se volvió determinante.
En paralelo, la Confederación General del Trabajo (CGT) anticipó que no convocará a un nuevo paro por la reforma laboral y que concentrará su estrategia en la vía judicial.
El Senado definirá en las próximas horas si el Gobierno logra avanzar con una pieza clave de su esquema económico o si la iniciativa se transforma en el primer gran traspié legislativo del período extraordinario.
